REFLEXIONES

Comida rápida y El discipulado

Los reconocidos establecimientos de comida rápida alrededor del mundo generalmente se destacan por su pronta entrega y la buena atención, teniendo como propósito la satisfacción del cliente y una próxima visita. Su éxito depende de una producción y entrega rápida de lo pedido. Para ello han desarrollado manuales y procedimientos detallados de trabajo en equipo que garantizan este resultado.

Hace poco estábamos reflexionando en el funcionamiento de esos lugares de comida rápida y luego eso nos hizo pensar en cuanto a la iglesia. Nos hizo meditar en como nosotros, el Cuerpo de Cristo, también debemos estar bien coordinados, tener muy claro nuestros propósitos, tener un liderazgo enfocado, y estar todos dedicados a funcionar y trabajar en equipo.

Sabemos que estas REFLEXIONES de cada mes son para lideres y pastores. Estamos apenas aprendiendo en este camino y por eso nos sentimos muy agradecidos por la oportunidad de compartir, desde el punto de vista de “discípulos en proceso”, la REFLEXIÓN de este mes con ustedes, nuestros pastores y líderes.

Lo relacionado con los establecimientos de comida rápida nos llevo a meditar en varias características que, como miembros de una congregación, consideramos importantes para nuestros pastores y lideres. Las consideramos esenciales para poder ayudarnos a crecer en un buen desarrollo para ser efectivos en el servicio y en los propósitos de Dios, coordinados en equipo, y recibiendo ejemplo y discipulado del liderazgo dirigiéndonos.

En las páginas 292-294 en el libro “Las Lágrimas en el Camino de Mileto” encontramos unas líneas que nos han ayudado a tener mas claridad sobre la importancia del rol de nuestros dirigentes que nos dan guía, ejemplo, discipulado, ánimo, ayuda y apoyo para realmente funcionar como equipo. Eso trae bendición a nuestras vidas como discípulos y nos impulsa con mas claridad hacia el discipulado de otros en diferentes contextos y hasta las partes mas lejanas y no alcanzadas.

Dios les bendiga,

Alejandro y Andrea Hernández
Discípulos en formación para la obra misionera transcultural, Maracaibo, Venezuela.

Páginas 292-294 del libro “Las Lágrimas en el Camino de Mileto”:
Ustedes, que son los dirigentes, deben serlos primeros en tomar las riendas en los trabajos más humildes. Ustedes deben ser los primeros en reconocer, animar y estimar a los demás y a su trabajo. Cuando sirvan de esta manera, los demás seguirán este ejemplo y todos verán lo que es un equipo. Su testimonio será una luz para los perdidos y también para las iglesias institucionales. Pablo, el fundador de la iglesia de Filipos en Macedonia, no sólo mostró una actitud de humildad y equipo con éstos sus hermanos, sino que les instruyó también en lo mismo.

En su carta a los creyentes filipenses, Pablo se dirige a toda la comunidad cristiana con sus dirigentes y diáconos, todos juntos. Les instruye y exhorta a vivir todos en armonía, unidos por un mismo amor, por un mismo espíritu y por un mismo propósito.

En nuestros tiempos, muchas iglesias buscan unir a la gente por medio de convivencias, “encuentros”, comidas y un sinfín de actividades. Pero, Pablo tenía otro principio en mente. El fundamento que propone Pablo descentraliza la iniciativa de liderazgo, dando a cada miembro una importancia y la responsabilidad de edificar a los demás de acuerdo a sus dones. Pablo estaba pensando en el propósito y función de la iglesia, y la necesidad de la participación de cada miembro del cuerpo. “Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros” (Filipenses 2:4).

Aquí escribe Pablo sobre cuatro cualidades (viviendo todos unidos en 1. armonía, 2. amor, 3. espíritu y 4. propósito –Filipenses 2:1-2). Está instruyendo a los hermanos a no buscar sólo su propio bien, sino también el bien de los demás. Aquí encontramos el fundamento para la formación de todo equipo; el precepto que desarrolla una actitud de equipo, compañerismo, aprecio, estima, amor, respeto, visión, humildad genuina y bienestar social. Estos preceptos sirven para el bien de las relaciones personales, matrimoniales y familiares además de ser esenciales para todo equipo de dirigentes en cualquier iglesia. Pablo escribió: “No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo”. (Filipenses 2:3).

Ahora amigo, te pedimos parar un momento, tomar un cafecito y leer Filipenses 2:1-11, luego repasar lo escrito arriba y ¡ánimo, sigue adelante! Toda congregación que desea tener efectividad en su ministerio debe pensar en términos de “Equipo”.

Todo hermano de la congregación, especialmente los dirigentes, deben tener una perspectiva realista y humilde de sí mismos. No puede existir una actitud de equipo entre los hermanos si existen, a la vez, sentimientos de superioridad entre algunos, especialmente los sobreveedores. Ahora bien, hay que tomar en cuenta que algunos pueden tener trabajos o mayordomías de más peso que requieran más responsabilidad, pero de ninguna manera deben verse como indispensables o mejores que los demás. Una actitud de humildad y servicio, unida a una convicción de que los demás son de inmenso valor e importancia, es básica y elemental para edificar todo ministerio.

Posted on: febrero 28, 2018, by : ALFREDO HERNANDEZ

4 thoughts on “REFLEXIONES

  1. Gracias hermanos por compartir estas joyas de meditación con quienes requerimos aliento y sabiduría del cielo en el trabajo de sobreveeduría de la grey.

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