REFLEXIONES

APRENDIENDO SOBRE EL CARACTER DE UN GENUINO PASTOR

 

Hace unos días estábamos acompañando a uno de los “equipos misioneros” en los siguientes pasos de su trabajo.  Hace unos años se formó un grupo de indígenas, seguidores de Dios, como fruto de la enseñanza bíblica cronológica entre ellos varios años antes (“Cimientos Firmes”).  El pequeño equipo está decidido a hacer todo lo posible para alcanzar a su propia gente en las demás comunidades tribales.

Mucha de la gente ha vivido sus vidas por generaciones bajo una muy fuerte y opresiva sombra de religiosidad.  Ahora, que un nuevo grupo de nacidos-de-nuevo se está formando, hemos estado abordando con el equipo varios aspectos relacionados con el pastorado.  Ahora que están conociendo el camino del discipulado, están entendiendo cada día más y más la importancia del ministerio pastoral.  Por muchos años la gente ha tenido un concepto del “pastorado” como algo relacionado con “tener autoridad”, “estar al frente”, control y poder político.  Al estar escudriñando las Escrituras, y a la luz del discipulado, el equipo esta captando que el ministerio de “pastor” está profundamente relacionado con el cuidado, protección, preocupación y el velar por el bienestar de la gente.

Aunque cultos, predicaciones, estudios bíblicos, entre otras cosas. forman parte de la vida de un ovejero (pastor), en realidad estos enfoques no son los que deben llenar su horario.  La mayor parte de su tiempo, enfoque y esfuerzo deben estar invertidos en un nivel profundo y personal con los que conforman la congregación.

Pasamos un buen tiempo trabajando juntos y revisamos más de una docena de características que debe tener cualquier hermano que desea servir en un rol pastoral, sea en una gran ciudad o en una pequeña comunidad tribal.  Fue muy refrescante para nosotros ver como el equipo está creciendo en estas cosas, observar su entusiasmo por aprender y practicar lo aprendido.  Nuestro enfoque fue el desarrollo de nuestro carácter.

Compartimos una breve porción del libro Las Lágrimas En El Camino De Mileto, páginas 112-113.

Para cada uno de nosotros que estamos sirviendo en un rol de ovejero, nos sería útil tomar un tiempo para evaluar cómo vamos creciendo en este rol.  Es demasiado fácil pero nada bueno caer en una rutina de actividades y no invertir en el DISCIPULADO INTENCIONAL.

  • Ánimo y Dios los bendiga.

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 Texto de Mileto, p. 112-113:

Hermanos, nosotros somos de una tradición y un trasfondo distinto. Tuvimos varios hermanos quienes invirtieron en nuestras vidas sirviendo, enseñando, trabajando, guiando, cuidando, ayudando,  apoyando, inspirando, aconsejando, orientando, velando, discipulando, edificando y bendiciendo.  Hay hermanos que realmente sirven como “ovejeros”   en  cualquier  congregación  y  los  demás hermanos, los pueden llamar “pastores” por lo que son en sus vidas.

En nuestra congregación los ovejeros no se pusieron ni llevaron títulos de “pastor”. Sin embargo, para nosotros eran, y son nuestros pastores.  No fueron reconocidos como “pastores” por los puestos de dirigente que llevaban sino por el carácter de su servicio, por lo que eran.

Posted on: julio 30, 2019, by : ALFREDO HERNANDEZ

One thought on “REFLEXIONES

  1. Amados hermanos cuánto desearía que los algunos “pastores” supieran esto. Sería magnífico que este libro hermoso de vendiera en las librerías. Bendiciones

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